La leche artificial o leche de fórmula contiene todos los nutrientes necesarios para el desarrollo normal de nuestro bebé, tanto a nivel cognitivo como motor. Si se respetan las cantidades, siempre de acuerdo con las indicaciones del pediatra, la leche artificial va a permitir el desarrollo normal de nuestro bebé. De igual forma, no hay estudios que demuestren que la alimentación con biberón de leche de fórmula tenga ninguna influencia con la vinculación con la mamá.
Tipos de Leche Artificial :
Leches para prematuros:
son leches de inicio especialmente formuladas para bebés prematuros.
Leches de inicio o tipo 1:
son las especialmente formuladas para los bebés a término menores de seis meses de vida. están destinadas a la alimentación de los lactantes desde los primeros días hasta la introducción de la alimentación complementaria. Son las fórmulas más completas y enriquecidas ya que aportan todos los nutrientes que el bebé necesita para su crecimiento puesto que es el único alimento que recibe durante los seis primeros meses de vida.
Leches de continuación o tipo 2:
Son adecuadas para bebés mayores de seis meses. Pueden ofrecerse hasta el año o alargar su uso hasta los 18 meses. Su formulación debe ser adecuada para aportar el 40-50% de los requerimientos diarios de la energía del bebé y asegurar el aporte adecuado de calcio para su desarrollo. Su consumo se inicia cuando ya se ha introducido la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses, momento en el que se incluyen nuevas fuentes de nutrientes en la alimentación del bebé.
Leches de crecimiento o tipo 3:
Son leches que pueden darse a partir de los 12 o 18 meses hasta los 3 años. indicadas para la alimentación de los niños de corta edad, entre 1 y 3 años. Son un producto de transición entre las leches de continuación y la leche de vaca, y por lo tanto presentan una composición intermedia entre las mismas. Según las asociaciones pediátricas no son leches necesarias, ya que a los doce meses los bebés pueden tomar leche de vaca entera sin problemas.
