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Porque mi bebé no quiere comer?


Un bebé puede rechazar el alimento por diversas causas, la mayor parte de las veces, no existe ninguna patología, sino que se debe a factores ambientales y psicológicos. 

Esto quiere decir que los bebés no suelen rechazar la comida, sino más bien las condiciones en las que se les da de comer.

Cuando se introduce la alimentación complementaria, a muchos peques les cuesta unos días acostumbrarse a la cuchara, es completamente normal que al principio rechace la comida o la expulse de su boca. En muchos casos no han perdido aún el reflejo de extrusión, que les hace rechazar cualquier cosa que se introduce en su boquita.


Principales motivos porque los niños y bebé rechazan la comida

Aun bebé no se le debe obligar comer sea cual sea la edad , ninguna de las siguientes estrategias ha demostrado funcionar y puede, incluso, ser contraproducente:

Obligar a un niño o bebé a comer:

Nunca nosotros debemos obligar a un niño a comer puede tener el efecto contrario: se ha visto que esos niños tienen luego un menor consumo de frutas y verduras. En este contexto entran todas las estrategias tradicionalmente empleadas: el avión, una cucharadita por mamá y otra por papá.

Además, obligar a un niño a comer se ha relacionado con trastornos del comportamiento alimentario posteriormente.

No necesita más:

los bebés tienen la capacidad de ajustar su alimentación a sus necesidades energéticas. Cuando estas necesidades se satisfacen, es normal que el bebé no quiera comer más.

Obligar a acabarse el plato:

Según la Academia Americana de Pediatría manifiesta que se debe "Acabar con el club del Plato Limpio". Los bebés nacen con una capacidad innata para responder ante sus señales de hambre y saciedad y eso es bueno; obligarles a acabar el plato puede modificar esa autorregulación y no se ha visto ningún beneficio sobre la salud en ello; al contrario, pueden favorecer la obesidad. Poner porciones y/o platos más pequeños puede ayudar a que lo acaben. Pero debemos saber que un niño que no se termina la comida es un niño normal (que sabe cuándo está saciado).

Comido entre horas:

Que existan muchas distracciones o que los horarios sean muy rígidos.

Estrés durante las comidas: 

muchos padres se ponen nerviosos cuando un bebé rechaza la comida. Por ello, le obligan a comer, le distraen, se enfadan, etc. Como consecuencia, el bebé asocia el alimento con una mala experiencia.

Rechazo de nuevos alimentos: 

puede ocurrir cuando se introduce una alimentación complementaria a la leche materna.

Fármacos: 

Algunos medicamentos pueden causar pérdida de hambre en bebés.

Enfermedad:

Falta de apetito puede aparecer como síntoma de una enfermedad. En este caso, podremos detectarlo porque el bebé presenta otros síntomas y deja de ganar peso.

Comer con pantallas de Celulares, Tablet o Televisión:

Por un lado, los menores de 2 años no deberían exponerse a pantallas. Por otro, comer frente a la televisión (o cualquier otra distracción) hace que seamos menos conscientes de lo que comemos, y puede llevar a consumir un exceso de calorías y favorecer así la obesidad.

Usar la comida como premio o como castigo. Esto hace que ciertos alimentos tomen connotaciones positivas o negativas: por ejemplo, que un postre sea percibido como bueno ("como te has portado bien, te doy un helado") y una verdura como mala.